Con un esquema de eliminación paulatina de la cachaza de los ríos y con un programa de tratamiento de efluentes casi avanzado, el Gobierno y el sector privado tucumano se encaminan ahora hacia un sistema de "vinaza cero", en el marco del Programa de Reconversión Industrial (PRI), impulsado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. En ese sentido, cinco proyectos de ingenios tucumanos -sobre un total de siete- accederán a una línea de financiación total de $ 26 millones, con tasas cero o subsidiadas, habilitada por el Banco Nación.

Los convenios, suscriptos ayer en Buenos Aires, comprenden los proyectos ejecutivos elevados por los ingenios La Trinidad, Corona, Concepción y Santa Rosa (presentó dos emprendimientos). Cada uno accederá a préstamos por unos $ 4 millones, con el fin de ejecutar obras que tiendan a evitar la contaminación ambiental de la cuenca del río Salí-Dulce.

"El sector privado se comprometió a que en un plazo de tres años, según el proyecto, debe avanzar con la reconversión en uno de los problemas más grandes que debe afrontar los ingenios, como es el tratamiento de la vinaza", dijo ayer a LA GACETA el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer. Del acto participaron, además, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur; el secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, el secretario de Medio Ambiente de la Provincia, Alfredo Montalbán, y representantes de las industrias beneficiarias de los préstamos.

El Programa Nacional de Reconversión Industrial surgió hace más de cuatro años como una manera de coordinar acciones, entre los sectores público y privado, tendientes a disminuir la contaminación de las Cuencas del Salí Dulce y de la Matanza-Riachuelo. El objetivo primordial sigue siendo la reducción de los niveles de contaminación y de generación de residuos industriales, con el fin de recuperar a mediano plazo los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Desde aquel momento, se efectuó un diagnóstico global sobre los factores contaminantes en industrias como los ingenios, papeleras, citrícolas, petroleras, químicas y frigoríficos, entre otras.

En carpeta

Según el ministro de Desarrollo Productivo, además de estos cuatro proyectos aprobados, están en carpeta otros 15 con la misma finalidad: el plan "vinaza cero".

"La intención es que Tucumán siga creciendo, con producciones industriales que sean sustentables, y estamos seguros de que ese proceso continuará a partir del bioetanol", manifestó Gassenbauer.

Los proyectos de las empresas que participen de la Reconversión Industrial deben contar con el visto bueno del Ministerio de Desarrollo Productivo. A partir de entonces el préstamo del Banco Nación estará operativo, remarcó el ministro.

El Gobierno tucumano quiere que este programa continúe extendiéndose hacia otras actividades, como la citrícola y la papelera. El PRI contempla que las industrias puedan adoptar, progresivamente, la mejor tecnología disponible en el mercado, bajo el compromiso de cumplir responsablemente las normas ambientales vigentes.

Según el programa, la consideración de la "Producción más Limpia" constituye el instrumento más eficaz para contribuir con el desarrollo sustentable del sector industrial.

Los convenios, suscriptos ayer en Buenos Aires, comprenden los proyectos ejecutivos elevados por los ingenios La Trinidad, Corona, Concepción y Santa Rosa (presentó dos emprendimientos). Cada uno accederá a préstamos por unos $ 4 millones, con el fin de ejecutar obras que tiendan a evitar la contaminación ambiental de la cuenca del río Salí-Dulce.

"El sector privado se comprometió a que en un plazo de tres años, según el proyecto, debe avanzar con la reconversión en uno de los problemas más grandes que debe afrontar los ingenios, como es el tratamiento de la vinaza", dijo ayer a LA GACETA el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer. Del acto participaron, además, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur; el secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, el secretario de Medio Ambiente de la Provincia, Alfredo Montalbán, y representantes de las industrias beneficiarias de los préstamos.

El Programa Nacional de Reconversión Industrial surgió hace más de cuatro años como una manera de coordinar acciones, entre los sectores público y privado, tendientes a disminuir la contaminación de las Cuencas del Salí Dulce y de la Matanza-Riachuelo. El objetivo primordial sigue siendo la reducción de los niveles de contaminación y de generación de residuos industriales, con el fin de recuperar a mediano plazo los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Desde aquel momento, se efectuó un diagnóstico global sobre los factores contaminantes en industrias como los ingenios, papeleras, citrícolas, petroleras, químicas y frigoríficos, entre otras.

En carpeta

Según el ministro de Desarrollo Productivo, además de estos cuatro proyectos aprobados, están en carpeta otros 15 con la misma finalidad: el plan "vinaza cero".

"La intención es que Tucumán siga creciendo, con producciones industriales que sean sustentables, y estamos seguros de que ese proceso continuará a partir del bioetanol", manifestó Gassenbauer.

Los proyectos de las empresas que participen de la Reconversión Industrial deben contar con el visto bueno del Ministerio de Desarrollo Productivo. A partir de entonces el préstamo del Banco Nación estará operativo, remarcó el ministro.

El Gobierno tucumano quiere que este programa continúe extendiéndose hacia otras actividades, como la citrícola y la papelera. El PRI contempla que las industrias puedan adoptar, progresivamente, la mejor tecnología disponible en el mercado, bajo el compromiso de cumplir responsablemente las normas ambientales vigentes.

Según el programa, la consideración de la "Producción más Limpia" constituye el instrumento más eficaz para contribuir con el desarrollo sustentable del sector industrial.